lunes, octubre 17, 2005

«Pistolas sexuales, babasónicos, jalea de perlas, los monos, soda stereo, viejas locas, las puertas, la oreja de Van Gogh, beso, la renga, juventud sónica, los caballeros de la quema, rata blanca, la policía, cabeza de radio, cabezas parlantes, reina, los chicos del negocio de mascotas, melón ciego, hermanos químicos, los enanitos verdes, basura, héroes del silencio, los pilotos del templo de piedra, ratones paranoicos, terciopelo subterráneo, los piojos, sueño de mandarina, muerto agradecido, uñas de nueve pulgadas, reporte meteorológico.»

(La intención de este obsceno catálogo era impugnar indirectamente las letras de rock. Pero ahora, al leerlo, me doy cuenta de que está hablando especialmente del hábito; porque, si bien todos los nombres son igual de torpes; los nombres traducidos - es decir, los que escucharmos por primera vez - parecen más torpes que los otros.
El ilusorio hábito que nos impide la continua belleza; nos evita, también, la continua fealdad.)

1 Comments:

Anonymous Anónimo dijo...

Jajajaja. Los nombres de los grupos de rock son casi tan malos como los nombres de los partidos políticos: "Partido de la Esperanza Porteña", "Partido de las Asambleas del Pueblo", "Alianza Propuesta Republicana", "Partido Popular de la Reconstrucción". Por suerte, los políticos tienen el pudor de ocultar esos desprósitos en siglas.

11:57 a. m.  

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