martes, octubre 18, 2005

Toda la vida me incomodó conocer a los familiares de los amigos y de las novias - en especial a los hermanos - porque era como quitarles individualidad.
Ayer tuve ocasión de llegar al clímax de ese malestar.
Un chico del interior, del que me hice amigo en los últimos tres meses, me presentó a su populosa familia estilo decimonónico. Al traspasar la puerta de entrada, 11 caras, variaciones de un mismo tema, giraron para contemplarme como en una pesadilla.


6 Comments:

Blogger Jack Celliers dijo...

Sin compolejos: decí "Hola gente!!" y pasá raudo ante ellos agitando la mano. Después sentate a la mesa y atacá las empanadas.

7:38 p. m.  
Blogger Jack Celliers dijo...

Compolejos no, complejos.

7:39 p. m.  
Blogger sole dijo...

Denevi siempre decía que nunca había que conocer a las hermanas de la novia, porque solían ser una mala copia del original que él conocía, y no se podría evitar una mueca de sorpresa.

2:38 p. m.  
Blogger Caudor dijo...

Sole:
Bueno, peor sería al revés. Es decir que la novia fuera una mala copia de las hermanas.
A mí me parece que el rostro al que uno está habituado, como que se deforma al conocer uno que es parecido. No sé bien porqué.

3:06 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

peor que todo lo que he leido, fue el caso de un General, Comandante de la Guarnicion del Estado Tachira, en San Cristobal, Venezuela, quien en una entrevista a los medios de comunicacion, dijo al declarar EL HECHO FUE UN HICIDIO APACIONAL POR SEXO, QUERIENDO CONNOTAR EL MOVIL PASIONAL DEL SUCESO...

2:15 p. m.  
Blogger Caudor dijo...

Ya eso ni siquiera es castellano, Anonymous.

9:02 a. m.  

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