miércoles, noviembre 16, 2005

No es necesario ser astrofísico para lidiar con infinitos tiempos. El tiempo cambia en el tiempo. Varía según a través de lo que fluya, igual que la luz al atravesar los cristales.
Existe un tiempo regido desde Greenwich, un tiempo a la velocidad de la luz, o que se distorsiona de acuerdo con la masa del objeto. El tiempo de la efímera, que no tiene boca porque vive menos de 24 horas y no necesita alimentarse, no es igual al de la sequoia, como no lo es el tiempo del hombre intenso y el del aburrido.
Hay un tiempo del corredor de bolsa, un tiempo del teólogo, un tiempo del historiador, un tiempo del geólogo. El tiempo del niño es diferente al del adulto; y ambos son diferentes al del anciano. La convalecencia y la espera tienen su peculiar tiempo.
Nuestra percepción del tiempo también ha cambiado con la historia. Al cabo de miles y miles de años, el viajero de Wells se encuentra con un mundo completamente diferente. Ahora, ese cambio nos resultaría verosímil en muchísimo menos tiempo.
Según la fábula medieval, una orquesta palaciega permanece encantada durante cien años y al romperse el hechizo, sus ropas están ligeramente pasadas de moda. Luego de dormir casi dos siglos, lo único que delata a los 7 durmientes de Éfeso es una antigua moneda con la que han pagado al panadero.

11 Comments:

Blogger clitemnestra toma mate dijo...

Además, del tiempo es de lo más difícil de hablar. Es de lo más difícil de conjugar en la ficción. Cuántas películas de viajes en el tiempo fallan, y nos dejan pensando (al menos a mi, que soy medio neuro)en que si él no le dijo que no quería verla nunca más cuando viajó al pasado, cómo hizo en su presente para seguir recordándola? En fín... Si es divertido hablar del tiempo, lo es también derribar, tirar por la ventana de su propia lógica, a las miles de películas de viaje en el tiempo.

1:59 p. m.  
Blogger clitemnestra toma mate dijo...

Una buena peli para ponerse rompebolas con el tema del tiemp es "el efecto mariposa"(la mejor parte es cuando se le corrige la memoria... parece que eso duele, che).

2:01 p. m.  
Blogger Bestiaria dijo...

Y no es lo mismo una tarde feliz que seis horas amargas ni ocho horas en una oficina que paleando escombros.

5:32 p. m.  
Blogger Jack Celliers dijo...

Me acuerdo del cuento de Borges El Milagro Secreto.

Creo que se han hecho experiencias que demuestran que el tiempo psicológico es diferente según las personas. Si se pide a un joven que calcule el paso de un minuto, le otorgará más tiempo que si lo hace un anciano. De igual manera el tiempo parece ir más lento para un enfermo, y esto parece deberse a los diferentes ritmos orgánicos (o cosa parecida).

Más de una vez me he entretenido en suponer na tesis contraria a la suya: que el tiempo psicológico es igual para todos, que todos tenemos en realidad la sensación de vivir el mismo (poco) tiempo.

Igual creo que un animal (incluso la efímera, o la polilla) es más feliz, no sabe nada de la muerte, con lo cual su tiempo es bien distinto.

6:29 p. m.  
Blogger Pablo dijo...

Yo creo que el tiempo existe si uno piensa en el. O si esta obligado en creer en que hay algo que se escurre y no es facil de manejar. Estaria bueno que alguien se agolpe en contra del tiempo. Mataria no tener que esperar a que alguien te diga mira como pasa el tiempo.

2:14 p. m.  
Blogger Tideida dijo...

Muchas personas estudiaron este tema tan complicado y sun duda apasionante. Pero de todos esos pensadores y aventureros, el más célebre es sin dudas el Dr. Emmet Brown.
Podrán verlo en la maravillosa saga "Volver al futuro"

6:06 p. m.  
Blogger Caudor dijo...

Clitemnestra:
Cualquier violación del inexorabler ayer, hoy, implica una paradoja. Los libros o las películas sobre viajes en el tiempo; siempre tienen el mismo problema esencial.

Bestiaria:
Seguramente eso pensó su padre cuando le ofreció los 10 pesos para que se quedara callada durante el viaje.

Jack. y Sí. La experiencia del tiempo parece depender de la estructura subjetiva. No obstante parece haber un tiempo nouménico, por decir así, o varios tiempos nouménicos. Esa diferencia, me parece, en el hombre es una tragedia.

Pablo: Al que se agolpará contra el tiempo lo aniquilaría el tiempo.
Los romanos hacían circular un sarcófago durante las celebraciones para recordar la fugacidad del tiempo.

Matías: Yo me acuerdo de K. Dick, en por ejemplo, "Now wait for last year" que es como un vertiginoso tratado sobre las paradojas temporales.

2:58 p. m.  
Blogger Ulma dijo...

¡Ay, Caudor, qué básica y primitiva me siento cuando leo estos posts y estos comments de estos posts!
De pronto siento que no me detengo casi nunca a PENSAR en nada. Voy, voy, voy. Sin más.
En aquellos viejos tiempos de mi vida en Puán, creo que fue la angustia de pensar (o más bien de no poder pensar) lo que me catapultó hacia esta vida irracional donde la ficción tiene tanto lugar.

El tiempo es uno de mis peores problemas. Casi nunca encuentro el tiempo justo. Entonces, cuando me falta, me abruma. Pero cuando me sobra, también me abruma. Y supongo que mi esperanza de "organizarlo" alguna vez, no es más que soberbia.

3:08 p. m.  
Blogger Caudor dijo...

Ulma:
Es cierto que hay una angustia del pensar; pero me parece que también hay un placer.

En cuanto al tiempo, es quizá la categoría más indócil. Y no quiero repetir las palabras de Agustín.

4:47 a. m.  
Blogger Ulma dijo...

¡Pero...! ¡Repítalas, Caudor, para algunas será la primera lectura!

10:52 a. m.  
Blogger Caudor dijo...

Ulma, me debo a mis lectores:

«¿Qué es, pues, el tiempo? Sé bien lo que es, si no se me pregunta. Pero cuando quiero explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé»

San Agustín, Confesiones (Libro XI, capítulo XIV)

4:38 p. m.  

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